Leer el lugar
Cada lugar tiene una historia. Nuestra primera tarea es escuchar.
En lugar de imponer ideas o preconcepciones, empezamos por una observación cuidadosa — estudiando el paisaje, la calidad de la luz, las texturas, la vegetación y cualquier arquitectura existente. Se trata de sintonizar — descubrir el carácter del lugar, entender su potencial y empezar a imaginar soluciones que pertenezcan a él.